Hace unos días, en Kaluga (región de Rusia central), fue encontrado un niño que convivía con una manada de lobos. Se comportaba igual que cualquier lobo lo haría, e incluso gruía y mordía. Fue trasladado a Moscú para que los médicos le tratasen de todas las enfermedades que podía haber cogido de vivir en plena naturaleza. Aunque aparenta diez años, los médicos dicen que puede llegar a tener unos cuantos más.
Pero la cabra tira al monte, y al de un día de ser hospitalizado, se ha escapado. Según la policía, el niño puede ser muy peligroso porque “tiene el típico comportamiento y hábitos de los lobos. Sus dientes son fuertes y afilados, realmente causaría graves daños a alguien si le mordiera”. Los médicos también argumentan que puede ser uan fuente de viruses e infecciones, y con unos dientes tan afilados, puede ser extremedamente peligroso.
Cuando fue encontrado por primera vez, unos aldeanos le vieron en su guarida hecha de hojas y palos: “Era algo increíble, no reaccionaba cuando le llamábamos. Los médicos le dieron ropa, saltó por el pasillo e irrumpió en su habitación devorando su comida como un animal”. Ver para creer.

Fuente: Daily Mail